El Trovador 4280 of. 1101, Las Condes, Santiago
METRO ESCUELA MILITAR
contacto@padrescreciendo.cl

Developed by JoomVision.com

banner-01.png banner-01.png

banner-02.png banner-02.png

banner-03.png banner-03.png

banner-04.png banner-04.png

banner-05-cuidadoras.png banner-05-cuidadoras.png

Suscríbete para recibir novedades

Queremos mantenerte informado de las promociones y actividades que a te interesan. Déjanos tus datos (podrás cancelar tu suscripción cuando quieras).

redes

twitter pc
     facebook pc     youtube pc 

Sábado, 13 de Octubre de 2012 21:15

GUÍA PARA MADRES CANSADAS Y ESTRESADAS

por  Carla Vivanco
Vota este articulo
(1 Voto)

Llegar a casa después de una larga jornada laboral, a lidiar con pendientes caseros y con niños inquietos, sentir que debes cumplir y “hacer” lo correcto o beneficioso para los demás, postergar incluso tus deseos. O por el contrario, decidir que tomarás la tarde o unas horas, pero a costa del mayor de los remordimientos. ¿En qué era vivimos las madres? ¿Afecta esta escalada la relación con nuestros hijos?

 Yo no puedo decirte cómo remediar tu falta de tiempo, la sensación de cansancio, el estrés, las presiones laborales. Tampoco puedo decirte qué hacer con la insatisfacción de tu vida de pareja o tu vida personal. Pero sí puedo ayudarte a reflexionar sobre cómo este circuito de presiones, cansancio y estrés, puede afectar la relación con tus hijos de una manera negativa.

El primer punto, es que es necesario dejar de considerar que el rol de madre es una más de las tareas y deberes de la vida. Es cierto que es una labor que demanda mucho esfuerzo y dedicación. Es cierto que lo queremos hacer bien. Es cierto que nos trae enormes desafíos. Es cierto que a veces simplemente “no podemos más”. Pero también es verdad que no hay nada más gratificante que un momento “agradable” con nuestros hijos y que no hay nada más desagradable que una tarea obligada.

Lo que quiero señalar es que se necesita sacar el rol de mamá de la lista de los deberes y ponerla en la lista de las cosas agradables y placenteras; al mismo tiempo que procuras aprender a generar justamente momentos de placer con los hijos.

Veamos dos ejemplos:

Caso 1: Llegas a casa y tu hijo corre a abrazarte, se lanza a tu cuello e insiste en mostrarte un dibujo que hizo para ti. Tú piensas “debo abrazarlo, debo ver su dibujo, pero qué cansada estoy, que ganas de tener al menos un tiempo para sacarme los zapatos...” Te vas llenando de pocas ganas, pero haces caso a tu consciencia. Vas a ver el famoso dibujo, sonríes fingidamente mientras piensas en las zapatillas de levantarse. No lo disfrutaste y a tu hijo no le llenó, por lo tanto te buscará y buscará hasta encontrarte y eso, en lenguaje infantil, es molestarte, insistir, llamar tu atención y “portarse mal”.

Caso 2: Llegas a casa y tu hijo corre a abrazarte, se lanza a tu cuello e insiste en mostrarte un dibujo que hizo para ti. Tú piensas “su entusiasmo refleja cuánto me esperó, no estuve con él en todo el día, hasta me hizo un dibujo, vaya, yo también lo extrañé, mientras trabajaba también hubiera querido abrazarlo...” Te vas llenando de ganas de darle un abrazo y de ver su dibujo, pero sigues consciente de tu cansancio. Decides abrazarlo e ir a ver su dibujo, le das ese tiempo con toda tu atención y ganas. Él lo capta y se siente “lleno”. Le explicas que necesitas cambiarte los zapatos porque te duelen los pies y le pides que te acompañe. Tu hijo se sintió atendido, importante, amado y tú consigues las zapatillas anheladas.

¿Cuál es la diferencia? Dos simples cambios, generan resultados radicalmente opuestos: Uno, tu actitud. Cambiar la idea de un deber más y conectarte con tus ganas. Esas ganas están siempre, es sólo que muchas veces se ocultan detrás de las obligaciones.

Dos, tu estrategia. No es lo que haces, sino cómo lo haces. Puedes tener todo lo que quieras, lograr que tus hijos comprendan cualquier cosa, de acuerdo a su edad, lógicamente. Pero para ello, se requiere astucia, estrategia. Hay que descubrir las verdaderas necesidades de los hijos. Ellos son más simples que lo que imaginas y se “llenan” más rápido de lo que piensas, si sabes resolver la necesidad precisa.

Hoy en día, desarrollar habilidades parentales, es algo posible. Busca informarte, aprender, indaga sobre los cambios y las características de las etapas del desarrollo en que están tus hijos; aprende a relacionarte con ellos de maneras positiva; a poner límites con sentido y consistencia y a educarlos con sabiduría. Por último, cuando te sientas en un impase, no dudes en buscar ayuda objetiva, porque un ojo entrenado y externo, puede ayudarte a ver algo que no podías captar desde tu perspectiva y ver la realidad completa, permite tomar decisiones más acertadas y efectivas.

Autora:
Carla Vivanco Moreno
Magister en Psicología Clínica
Fundadora y directora de PadresCreciendo
www.padrescreciendo.cl

blog comments powered by Disqus
Usted esta aquí: Home Temas de Interés GUÍA PARA MADRES CANSADAS Y ESTRESADAS
Back to Top

El Trovador 4280 of 1101, Las Condes, Santiago (a pasos del Metro Escuela Militar). Email: carlavivanco@padrescreciendo.cl
Copyright © 2011 Padres Creciendo. Todos los derechos reservados.
Se autoriza su reproducción, mencionando la fuente.